domingo, 20 de octubre de 2024

FANTASMAS

 Desde hace ya varias semanas vengo pensando sobre lo delicado que al final es la vida, sensible y se nos puede acabar en cualquier momento.  Al final la muerte es algo que tenemos todos asegurado, solo que la gran mayoría no sabemos cuándo ni cómo sucederá y digo en su gran mayoría teniendo en cuenta que las personas que sufren de alguna enfermedad terminal al menos tienen la conciencia y el conocimiento del cómo se irán; para el resto de nosotros es simplemente un gran misterio.  La verdad no quisiera saber ni el cuándo, ni el cómo dejare esta vida.

Pero porque estoy pensando tanto en esto... hace hoy exactamente dos semanas murió alguien que conocía, no era un familiar, no era un amigo, era un compañero de trabajo, justo eso.  Era una persona en la de cierta manera me caía bien.  Sin embargo, ese domingo cuando me desperté me dieron la noticia del accidente de este joven, y que estaba inconsciente y no respondía.  La verdad desde que me dijeron el parte médico, yo en el fondo de mi corazón sabía que él no se iba a salvar, y eso es otro punto.  No sé porque y eso empezó con el COVID que cuando me enteraba de que alguien estaba enfermo, de alguna manera mi intuición decía esta persona morirá, no es un sexto sentido ni nada, tal vez intuición... no se... pero con este joven van 4 veces que pasa.  

Ese domingo abro mi celular y reviso el estado de WhatsApp de él, y veo sus videos celebrando y al poco rato nos avisan de su muerte.  Y realmente en cualquier momento nos vamos, si fue doloroso, si todos fuimos al sepelio y lloramos... que no somos insensibles y despedirse es triste, y saber que más nunca lo veremos, si para nosotros que no somos más que compañeros es triste, la tristeza de su familia era más y de una forma u otra eso te contagia.  Pero la vida continua, la empresa sigue.  Ya están buscando el remplazo, porque alguien debe hacer ese trabajo.  Así que al final, somos remplazados... por más que intentemos ser indispensables para una organización y para alguien ... al final no somos indispensables, y al principio tal vez nos extrañen, y de vez en cuando digan te acuerdas de esta persona, lo bien que era... lo buena hija, lo divertida que era... al final en un futuro no existiremos ni siquiera en la memoria de alguien.

Ya estamos cerca al día de los muertos, y en México tienen una costumbre muy bonita.  Hasta hoy me doy cuenta de lo bonita y esperanzadoras de esta costumbre.  Tienen un día para recordar a sus muertos, para recordar a esas personas y mascotas que estuvieron con ellos, pero ahora no lo están.  Hoy me di cuenta, que casi no me acuerdo de mi madre, y menos de mi padre, caí en cuenta que hace mucho tiempo ni voy a ver las cenizas de mi madre y cuando intente recordar la ubicación de la tumba de mi padre, me acorde que mi padre ya no está en ese lugar, y tristemente no sé dónde está, no sé en qué iglesia reposan sus restos.   Y no se donde reposan los restos de mis amadas mascotas, en su momento le pague al veterinario para que hiciera la disposición de los cuerpos.  

Hoy me siento muy sensible con este tema, si me voy hoy como me recordaran... como la tía solterona y rara, muy inteligente ella, que sufría de ensoñación excesiva, que siempre colaboraba... pero al final solo me recordaran mis hermanos, mis sobrinos y alguno que otro amigo o conocido.  No me mal Interpreten lo que menos quiero es ser famosa, mi problema radica principalmente en mi descendencia o la carencia de esta, tengo 44 años y no tengo hijos, no tengo nadie que continue con mi descendencia.  Solo seré una pequeña rama dentro de un árbol familiar, mientras que las otras ramas tendrán ramitas y crecerán la mía queda pequeña y escueta, y finalmente será opacada incluso olvidada en el fondo de ese árbol.

Hay una canción que se llama Fantasmas, la canta un chico llamado Humbe.  Y esa canción tiene unas frases que me hacen sentir extraña.  La primera frase dice:  "En esta casa no existen fantasmas, son puros recuerdos... de tiempos ajenos, de buenos momentos"; en caso de mi papá y mamá a veces nosotros lo recordamos más por los malos momentos que por los buenos, y a mi madre la recordamos como una mujer dura, que sufrió muchísimo y no fue feliz.  Yo recuerdo que, si yo tenía miedo y quería dormir con mis padres, mi mamá decía que no, mientras que mi papá decía sí.  Mis hermanos recuerdan a mi papá como una persona dura, incluso le tenían miedo, yo en cambio lo recuerdo muy diferente, lo recuerdo como una persona que intentaba complacerme en todo, que me quería y protegía.  También recuerdo con tristeza cuando estaba enfermo con demencia senil y me toco enfrentarme a él para no salir lastimada y me di cuenta de que yo a mis 18 años era más fuerte que él, fue tan doloroso.   Por eso respeto a esas personas que cuidan a sus padres enfermos, yo lo hice.  Cuide a mi papá y a mi mamá.  Y cuando ambos partieron yo sabía que era su hora incluso respire aliviada porque ya estaba descansando, me dolió su partida, pero me quedo una sensación de consuelo, algo que decía hice todo, estuve ahí.  

Otra frase es: "Tantas fotos llenando los marcos, mi propio museo... no hay muchos trofeos, con ustedes tengo"; curiosamente mi casa está llena de fotos.  Tengo mi propio museo, me gusta tener imágenes de mi familia y tengo las fotos más bonitas de toda la familia.  Mis títulos universitarios están guardados en algún lugar de mi closet, pero las fotos no.  Las fotos están en la sala, y en el vestíbulo, donde las puedo ver a diario.  Sin embargo, ya es costumbre y no disfruto de ellas.  Intentare disfrutar de ver la cara de mi madre, y la de mi padre, para no olvidar como lucían.


   

No hay comentarios:

Publicar un comentario