Iniciamos un nuevo año, si a pesar de que ya es casi febrero aun sigo celebrando el inicio de un nuevo año. El 2023 año en que voy a cumplir 43 años de vida, con mas experiencia, con ganas de ser feliz y tener una vida increíblemente tranquila.
No se si estoy pasando algún tipo de crisis de los 40 años, pero una cosa si puedo asegurar, si a mi hace años me dijeran a los 42 años estarás tomando alguna bebida caliente que sabe a matica, yo le hubiera respondió JAMAS. Pero acá estoy bebiendo un té Marcha, y debo informar que también disfruto el té verde, de alguna forma cambiamos, no somos estáticos, el mundo no lo es tampoco y avanza a una velocidad que por mas que lo intentemos no vamos a igualarla. Y entre mas rápido aceptemos lo que realmente somos es mejor.
El 2022, me enseño muchísimo. Para mi fue un año de aprendizaje, lastimosamente aprendí que es mejor estar solo que con malas compañías y sobre todo a no confiar mucho en la gente. Ahora con esto no quiere decir que voy a cerrar mi corazón y no voy a conocer mas gente o a negarme a tener amigos. No para nada es eso, simplemente voy dar sin esperar nada a cambio, incluso lealtad. El año pasado aprendí que hay muchas personas que son buenas contigo porque tu le eres útil para algo, pero una vez ya no lo eres simplemente te desechan y lo peor es que no lo hacen de frente, todo lo haran a tus espaldas.
La vida es tan complicada como tu lo desees, lastimosamente hay veces que pareciera que todo te cae encima, y no ves respuesta alguna. Yo creo en Dios, y creo que eso hace una gran factor diferencial, yo tengo Fe. Y hay veces es que todo se ve oscuro, no hay un como resolver la situación y confieso que incluso en la oscuridad de la noche ya en cama lloro por que no se como y es ahí donde la Fe empieza a trabajar, porque a pesar de que estoy con lagrimas en los ojos porque no se que hacer, me acuerdo que tengo un Padre Celestial que me dice "Todo va a estar bien", que no importa la situación para los que creen, y yo creo "Todo obra para bien". Y me levanto y se que todo va a estar bien, que Dios esta al control de todo.
Este 2023, viene cargado de cosas buenas, algunas un poco complicadas pero al final buenas. Debo informar que yo soy contratista, por lo tanto trabajo desde febrero hasta mediados de diciembre y lastimosamente el mes mas hermoso se me esta convirtiendo en un mes desagradable porque es el mes en que me quedo sin trabajo, es el mes donde me doy cuenta que no tengo ahorros y que debo hacer un préstamo para poder vivir un mes más. Gracias a Dios hasta ahora lo he podido lograr, porque hay compañeros que no tienen a quien prestarle ese dinero, o tienen hijos y diciembre es un mes duro por la navidad y enero es retorno al colegio. Sin embargo este año 2023, tal vez yo no tengo niños que retornan al colegio pero yo volveré a la universidad, aun no me lo creo. Me aterra... claro que si, pero Dios proveerá, ya se de donde sacare mi matricula y le pido a Dios que me de la provisión para poder darle frente a mis responsabilidades financieras.
Este año quiero hacer las cosas bien, estoy motivada y quiero tener un cambio en mi. Yo quiero ser mi gran amor, no se si suena egocentrista. Pero con el pasar de los años yo me dedique a las demás personas y simplemente me ignore a mi misma. Ignore mis deseos, sueños, anhelos e incluso ignore condiciones medicas o de salud, incluso hasta ignore cuando me di cuenta que sufría de autoestima baja o que tal vez estaba triste y deprimida. Simplemente me ignore y ya es hora que no lo haga que me ponga de primero, que yo sea mi prioridad. Así que espero que este 2023 sea el año de Merita, vamos por esa especialización, por ese concurso, vamos por ese trabajo, vamos por esos amigos, vamos por ese novio o esposo lo que Dios disponga, vamos por alejarnos de las cosas que me dañan y me alejan de Dios; porque aclaro que aunque es el año de Merita, mi prioridad el que va de primero es Dios.